Las mujeres se toman a Roldanillo Con la participación de destacadas poetisas y novelistas nacionales como colombia Piedad Bonnett Vélez, Dora Castellanos y Alba Lucía Angel se inicia hoy el Encuentro de Poetas Colombianas del Museo Rayo de Roldanillo. El certamen llega a su decimonona versión. La dirección del museo es la Calle 8 No 8-53. Desde cuando comenzó en 1985, la historia de los encuentros se ha ido entrelazando con la del Museo Rayo y la de Roldanillo. Uno de los motivos que indujeron a convocar el primero fue el desconocimiento que había y que hay aún entre las mujeres de sus congéneres y precursoras literarias. Aún hay a nivel nacional la idea de que las mujeres que escriben somos pocas o inexistentes. Es tanto así que, cuando el semestre pasado enseñé un curso sobre escritoras colombianas del Siglo XX en 'Barnard College' en Nueva York, ninguno de los alumnos, ni siquiera los cuatro colombianos, había oído los nombres de novelistas como Laura Restrepo ni de poetas como Meira Delmar. Los Encuentros de Poetas Colombianas nacieron para contribuir al desarrollo del Museo Rayo. Así, en el verano del 84 se sembró la semilla. Al mismo tiempo, la voz de la mujer colombiana buscaba una audiencia y cada poetisa buscaba a sus hermanas en la palabra. Por eso es dable compararlos como uno de esos samanes que extienden sus ramas sobre la avenida que lleva al hospital de Roldanillo. A medida que va creciendo el tronco y aparecen las ramas, el samán va convirtiéndose en un ecosistema completo con sus habitantes y sus secretos recovecos sombreados. La idea germinó en el ambiente de ebullición creativa de los primeros años del Museo Rayo, cuando todo parecía posible. Desde entonces los encuentros han tenido varias transformaciones, parecidas a las etapas de crecimiento de un árbol. Cinco Años Después  En el segundo lustro de los encuentros aumentó de tal manera el número de participantes, que se expandieron los horarios, se abrieron los hoteles y las casas de familia a la mujeres-poetas. En ese entonces el encuentro se abrió a manifestaciones paralelas, como el teatro, contando con la participación de grupos como La Máscara de Cali y de mujeres negras de la Costa Pacífica. Por aquella época, 'Ediciones Embalaje' había publicado desde antes de los encuentros obras de poetisas reconocidas, como Renata Durán. Entonces nuevas voces, como la de Alba Lucía Tamayo, tuvieron oportunidad de ver su obra impresa. Luego se estableció el Concurso Ediciones Embalaje del Museo Rayo, premiando a la ganadora, Meissy Correa, con la edición de su libro. De eso hace ya 13 años. El propósito era estimular la creatividad. Hubo dos momentos en este segundo período que marcaron anillos anchos en el tronco del árbol de la poesía. El primero fue en 1992, el año del quinto centenario del Descubrimiento de América, cuando fueron invitados indígenas guambianos del resguardo de Silvia, Cauca, liderados por Bárbara Muelas. Desde entonces Ermelinda Calambás trae sus poemas en su dialecto y en castellano. Acudieron en años posteriores representantes de otras comunidades, como los indígenas paeces y las cantaoras negras del Patía. La tercera bifurcación de las ramas ocurrió cuando fueron reconocidos los esfuerzos de los organizadores, primero por Colcultura en 1994 y luego por el Ministerio de Cultura en 1998. Con su ayuda fueron financiados la edición de más libros, más talleres, obras de teatro, exposiciones y conferencias. Además, fueron condecoradas en un solo acto cinco poetisas, cosa que hubiera sido imposible sin los encuentros. El volumen de asistentes aumentó y se llegó a tener 250 mujeres en algunos. Participaron nuevas poetisas traídas por otras entidades culturales. Las Poetisas De Roldanillo  Quizás la bifurcación más significativa de los recientes ocho años sea la cosecha poética de las mujeres de Roldanillo. Con su trabajo en los talleres de poesía del museo las poetisas roldanillenses han llegado a un nivel de excelencia que les ha valido premios y menciones en los concursos 'Ediciones Embalaje'. Por eso uno de los certámenes más destacados del encuentro que comenza hoy será el lanzamiento del libro 'Cosecha de viento verde', que incluye poesías de cinco mujeres de Roldanillo: Blanca Oliva Arenas, Patricia Inés Jaramillo Tangarife, María de los Angeles Popov, Rocío Alejandra Santacoloma y Luz Marina Vanegas. Sus obras demuestran tanto el arraigo a su tierra como la apertura a la poesía moderna. Otra novedad para este encuentro, es la venida, por primera vez, de dos escritoras destacadas en Colombia, como poetisas y como novelistas: Piedad Bonnett Vélez y Alba Lucía Angel. Participarán en una mesa redonda sobre la relación entre la prosa y la poesía en sus obras y leerán sus poemas. Han sido las mujeres colombianas quienes más han protestado contra la injusticia, las violaciones y la violencia. Escritoras como Laura Restrepo y Alba Lucía Ángel han reinventado el testimonio y lo han vuelto poético. Poetisas como Matilde Espinosa y Gloria Cepeda han defendido con versos a las víctimas de la violencia y el olvido. Por esas razones, se puede afirmar que si hay algo que valga la pena salvar en Colombia es este samán de voces humanas. Por Águeda Pizarro Rayo El Pais |