ONOMÁSTICO AL ROJO VIVO** Semblanza Biográfica "Carmesí, quermés, carmín, rubí, encarnado, colorado, púrpura, escarlata, bermellón, amaranto, grana, granate, almandina, cochinilla, fucsia, flaboyán, llama, granada, siena, venecia, borgoña, acra, cadmio, sangre, crisólito" (...) Son algunos nombres con los que denomina el rojo, Omar Rayo Reyes, un gorrón* nacido en Roldanillo, Valle el 20 de enero de 1928, hijo -mayor entre 10 hermanos- de Vicente Rayo y María Luisa Reyes. Obrero mundial de la pintura geométrica, -su primera pintura fue la silueta de un perro que dibujó en las paredes de su casa con un carbón a la edad de tres años- fundador del Museo Rayo y la editorial "Ediciones Embalaje"; templos sagrados de su quehacer artístico; impulso de la vena poética de su esposa Águeda Pizarro y del talento pictórico de su hija, Sara Rayo. "El Maestro", como usualmente lo llaman, vive desde hace 36 años en su lujosa mansión de New York, en donde pinta al rojo vivo para llevar sus cuadros a exposiciones por América Latina, y desde luego, a Roldanillo, la que por voluntad suya será su patria eterna... En esta ocasión -enero 20 al 24-, trilogía de cumpleaños: Roldanillo 422 años, Museo Rayo 17 años, Omar Rayo 70 años de vida, 50 de trabajo artístico; este titán de la línea y de la sombra, lucía radiante: pantalón de dril caqui, camisa guayabera blanca, zapatos cerrados, sin medias, cabello canoso, peinado hacia atrás; su atuendo usual y descomplicado, del que se sabe grande entre los grandes. Eran las 4 p.m. del día 24 de enero. El Museo vestido de gala con 300 de sus cuadros, sin contar los que lucen en museos; muy distantes de Roldanillo, la mayoría de ellos de un metro cuadrado; las cámaras, los periodistas, el escenario en el teatrino al aire libre, el pueblo de Roldanillo, el Ministro de la Cultura, Ramiro Osorio Fonseca, el Gobernador del Valle, Gustavo Álvarez Gardeazábal, el Director del Instituto de Bellas Artes de Cali, y otras personalidades, quienes entre palmas y sonrisas veían a este 'servidor' del arte, en la culminación del homenaje a sus 50 años de trabajo artístico 1948-1998. Los premios más destacados que recibió son: 1. "Doctor Honoris Causa en Artes Plásticas" del Instituto Departamental de Bellas Artes del Valle. 2. "Orden del Ministerio de la Cultura", medalla de plata con una figura geométrica de Omar Rayo. 3. "Orden de Cañas Gordas" de la administración municipal de Cali. Además placas, decretos de honores, pergaminos, etc., de instituciones y/o agremiaciones que lo admiran o que se han visto beneficiadas con sus obras. El Maestro cerró su homenaje con el siguiente discurso: "Queridos todos, colegas, intelectuales, paisanos, amigos en la pintura, muy amigos de mi corazón. Es muy difícil, realmente leer, después de este serio compromiso de ser `Doctor'. Recibo estos aplausos y estos reconocimientos con la serena humildad del que se sabe un constante luchador por la belleza. En el largo camino recorrido siempre me ha acompañado una cierta luz que me impulsaba, un férvido amor a las cosas de mi patria, un pálpito tenaz que me inclinaba hacia lo bello. Que Colombia siempre presente en mis anhelos, me premie, me agasaje; es algo que me conforta y me compromete. Desde todas las fibras de este corazón vibro y prometo ser fiel a este amor por lo mío, por lo bello. Jamás en la historia de mi carrera, desde mi primera exposición en Bogotá en el 48, sin galerías de arte, sin museos contemporáneos, he pintado tanto, pinto y he pintado siempre, con la intención de tocar el sistema nervioso y el corazón del espectador para hacerlo reflexionar sobre otros mundos; los que fabrica la imaginación. Creo que ahora, a los setenta años de mi vida, lo estoy haciendo bien, humildemente. Pues con la enorme experiencia adquirida, las cosas tienen que estar cerca de la auténtica obra maestra. El verdadero premio que he recibido de la vida es poder estar pintando en este momento con la vigorosa energía del color rojo que se manifiesta en mi obra, que siente el entusiasmo de sentir cómo el impulso creativo, va floreciendo en la madurez a través del tiempo. Mi viaje por América Latina y mi estrecha relación con México, sus artistas y sus instituciones, me han estimulado para llegar a la plenitud de mi creatividad con un constante intercambio de ideas y de experiencias en un diálogo visual y humano. No todos los artistas creadores, han tenido la suerte y la grandísima fortuna de llegar a esta edad acogidos por colegas como éstos e instituciones como éstas. Sé que sin ellos no hubiera tenido el ánimo de continuar mi labor con tanto ahínco. Me considero afortunado y lleno de orgullo de hacer parte de la historia de mi generación, tanto de México como de Colombia. Que yo, en este momento esté trabajando con tanto ímpetu y certeza después de cincuenta años de carrera, es algo alentador y produce en el espíritu una alegría que reboza el corazón plenamente. ¿No lo sienten palpitar? Cuando la luz se deposita en la frágil pabeza nace la odisea del equilibrio; nace mi discurso estético. Sean ustedes, cómplices de esta lectura de cincuenta años y acompáñenme los próximos cincuenta años de creatividad. Sigamos la ruta de esta luz que ha llenado de oxígeno y ha alimentado generosamente mis retinas y mis sueños. De esta luz que me cubrió el corazón de alas, me hizo domador de laberintos y me consagró a la búsqueda obsesiva de la belleza. Cuando se cumpla mi ciclo vital quiero que mis despojos se siembren en este entorno; para seguir pintando o floreciendo con esta luz de nuestro trópico que cae vertical y blanca como una daga, que parte la tierra y el cráneo en dos y allí, se cosechan los verbos y los colores. Gracias". Referencias ** Este evento fue cubierto por la Editora de esta revista. - La Tertulia Circular * Los indios Gorrones vivieron en Roldanillo. - La Tertulia Circular |